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Los padres adictos

03/10/2014

Los padres tradicionalmente tratamos de proporcionar a nuestros hijos seguridad y protección como elementos clave sobre los cuales podrán cimentar su personalidad.

 

¿Qué sucede cuando uno o ambos padres sufren de algún tipo de adicción?, es decir, algún tipo de dependencia física o psicológica hacia alguna sustancia nociva y autodestructiva, como pueden ser el alcohol, las drogas o incluso los medicamentos controlados.

 

El exceso en el consumo de este tipo de sustancias trae graves consecuencias tanto para la persona como para todos los sistemas y subsistemas de los cuales forma parte, como son el laboral, el social y por supuesto el más susceptible a ser afectado, como lo es EL FAMILIAR.

 

Los hijos de padres adictos sufren graves depresiones y periodos de ansiedad y ausencia emotiva, esto les impide desarrollarse normalmente como individuos, viéndose afectados principalmente en la SEGURIDAD EN SI MISMOS, la cual es fundamental para enfrentar la complejidad del mundo donde interactúan.

 

Generalmente los hijos de padres con este problema de adicción también suelen ser víctimas de violencia dentro del HOGAR, sea ésta psicológica, física y/o sexual. Por estas razones, los individuos afectados al crecer suelen convertirse en personas particularmente introvertidas, agresivas, inseguras, y lo más grave - en un alto porcentaje - también ADICTAS. La razón no estriba en que las adicciones puedan o no heredarse como factores genéticos, como ocurre con otras enfermedades, sino más bien porque las conductas que se ven en casa, se aprenden y tienden a normalizarse con la convivencia diaria.

 

Las recomendaciones cuando uno o ambos padres son adictos , apuntan primero a recurrir al resto de la familia como red principal de apoyo, por ejemplo, los abuelos o los tíos más cercanos. Evidentemente, si una persona adicta NO PUEDE hacerse responsable ni siquiera de si misma, mucho menos lo podrá ser de un menor o de un bebé. Preferentemente se deberá retirar la custodia temporalmente de el o los menores, esto con el objetivo de enfocar los recursos y el esfuerzo del adicto en la recuperación, y por supuesto, para proteger la integridad de los infantes. Cuando un profesional en adicciones determine que por su grado de recuperación es viable, se podrá volver a tener la oportunidad de tenerlos bajo tutela.

 

Definitivamente, las adicciones en los padres son un grave problema que no debe de ser soslayado bajo ningún concepto ni por la familia ni por la sociedad. Se debe de recurrir al apoyo a profesionales de la salud física y mental, a fin de superarlo lo más rápidamente posible y con el menor número de afectados posible.

 

Estela Durán Mena, Ph.D.

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